El valor de Twitter
Ana y Manuel están sentados bajo un soportal de Reina Mercedes. Con ellos se encuentran varios compañeros de su clase de chino. Acaban de salir todos del examen y se han parado a tomar unas cervezas.
Durante más de una hora mantienen una charla sobre el poder de China y su comercio, la situación actual del mundo, y las transacciones y negocios que valdría la pena comenzar. Al poco, la charla deriva a los Medios de Comunicación, y su poder sobre todo en Internet y las Redes Sociales.
Chico: Los medios de comunicación de papel están acabados. Ahora hay que centrarse en crear negocios de Internet y por Internet.
Ana: No sé yo. No todos triunfan de todas maneras.
Chico: Hay que intentarlo. ¿Sabes qué es Twitter? Twitter empezó siendo una página de mensajes cortos, una idea, y ahora la utiliza gran parte de la población. ¿Sabes cuál es el valor de Twitter? ¡Actualmente Twitter tiene el valor de 15.000.000.000 (quince mil millones) de euros!
(Silencio)
Ana, impresionada, mira a Manuel y se hace la importante.
Ana: Yo tengo un Twitter
(Manuel mira a Ana seriamente)
Manuel: ¡¡Po véndelo!! ¡Nosotros aquí pasando penurias y tú con tu Twitter!
El santuario
Son las ocho de la tarde de un día de enero. Estoy sentada en el banco de una plaza entre edificios, en un barrio humilde de Sevilla. En ella, los niños juegan dentro de un parque infantil, a pesar de que ya es de noche y hace frío. Los más mayores se sientan en reunión, y ven pasar las horas entre charlas y litronas. Algunos pasan por la plaza. Unos llegan a casa cansados del trabajo, y otros sudorosos de haber ido a correr a la vera del Río Grande.
Media docena de edificios rodean esta plaza. Algunos tienen la suerte de tener vistas al Guadalquivir. Uno de ellos, el número 7, tiene sus puertas hacia fuera. Es un edificio antiguo de cuatro plantas y dieciséis casas de vecinos. Muchos de ellos, ancianos, y la gran mayoría, inmigrantes.
Challenge accepted
Ana y Manuel andaban por la calle hablando de su fin de semana y las cosas que habían estado haciendo.
Ana: El otro día estuve en las carreras de caballos, Manuel. En el hipódromo de Andalucía.
Manuel: ¿Sí? ¿Y qué tal? Yo nunca he ido. ¡Un día podríamos ir!
Ana: Po sí, son gratis y quiera que no pasas la mañana del domingo. ¡Yo te acompaño!
Manuel: ¿Y cuándo vamos a ir a la ópera? Que de vez en cuando ponen espectáculos y eso.
Ana (riéndose): También, pero entre “Un día en las carreras” y “Una noche en la Ópera” vamos a hacer todas las películas de los Hermanos Marx.
Manuel (se ríe también): ¡Y hacemos también una “Sopa de ganso” y vemos cuanta gente cabe en un camarote!
……. (silencio)
Ana: CHALLENGE ACCEPTED

Cardiff: La copia chunga de Cádiz
Desde que pisé la tierra de Gales, y concretamente su capital, Cardiff, supe que me resultaba familiar.
Nunca antes estuve en un lugar parecido, pues fue la primera vez que pisé Reino Unido. No fue por el tiempo, porque pasé más frío del que nunca he pasado.
Entonces, me paré y pensé: ¿Será el nombre de esta ciudad lo que me resulta familiar? Y así fue, como comparando, encontré que Cardiff tenía similitud con Cádiz.
Pero ahí quedaba pues, ¿qué otras similitudes podría tener una ciudad de Gales con una de las ciudades más bonitas de España? ¡¡Me equivoqué al pensar eso!! Sobre todo al descubrir que Cardiff era una copia chunga de Cádiz, pero una copia sin lugar a dudas.
Descubriendo el fin del mundo
Ana y Manuel van sentados en el coche de camino a Córdoba. Tienen hambre cuando van pasando por Écija y deciden parar en el Centro Comercial N4 para comer, porque se ve desde la carretera y se puede seguir el camino fácilmente.
Así hacen. Comen en un chino, como no podía ser de otra manera y se lo pasan bien descubriendo qué coño están comiendo. Al salir del centro comercial, tiran a la derecha camino a Osuna.
Manuel: ¿Por qué tiras por aquí?
Ana: Porque como en toda carretera habrá una salida que ponga Córdoba, y otra que ponga Sevilla. Así salimos más rápido del pueblo.
Manuel: Ajá.
(10 minutos después)
Ana: Yo no veo ninguna salida ¿eh?
Manuel: ¡Mira qué paisaje! ¡Aquí es donde grabaron El Rey León!
Ana: (Se ríe, pero insiste) Bueno en el caso de llegar a Osuna tiramos para delante, que desde allí tiene que haber otra salida para Córdoba seguro.
Durante todo ese tiempo Ana piensa en un mapa mental inexistente dónde se ubica Osuna con respecto a Écija.
Cuando finalmente llegan a Osuna 20 minutos después, deciden preguntar a sus habitantes, que, después de varias cavilaciones, le indican que el camino más cercano a Córdoba es por el que han venido.
Ana y Manuel se dan cuenta de que han perdido 40 minutos de su vida por la carretera sin salidas, y proclaman que Osuna es el fin del mundo.
Y así lo es desde entonces.
Dios es…
Un orgasmo.
¿No dicen que es el origen de la vida?
El río de mi vida
Si me pongo a pensar, el río Guadalquivir es para mí un cúmulo de buenos recuerdos. Cuando paseo por la Calle Betis, por el Muelle de la Sal o por sus puentes, miro las aguas y me acude a los labios una sonrisa.
Por nacer bajo su cobijo y por esto que cuento, considero que el Guadalquivir es y será el río de mi vida.
Junto a él he estudiado exámenes al sol, he oído música y visto a grandes especímenes de la raza humana (como El hombre pegado a un vaso y El de la barriga hipnótica). A su lado he visto atardecer y anochecer, se me han declarado y me he emborrachado.
Tengo un remo que una noche llegó a mí flotando y que se quedó (al menos por ahora) conmigo.
A su lado he tenido largas conversaciones sobre la vida y sobre el mundo. Junto a él he corrido bajo la lluvia y paseado hacia noches de locura infinita.
He visto peces, patos y ratas. En él me bañé hace muchos años y a él acudo cuando necesito relajarme.
Hay algo que desde que paseo junto a él no cambia. Cuando cruzo sus puentes, ya sea en Córdoba o Sevilla, me paro sobre él y lo veo correr impasible, como lo ha hecho desde siempre. En sus aguas se puede ver cómo gira el mundo y como él sigue su curso, lento, como el tiempo.
Gracias a él he descubierto que el mundo, aunque lo parezca, no se para por nadie.
Dejo una selección de fotitos que a lo largo de mis paseos he ido haciendo. Hope you like it

El Puente Romano de Córdoba. En esta ocasión, celebrando un aniversario.
Sobre el futuro de la humanidad
Ana ha llegado hoy a Reina Mercedes con gafas, porque no quería ponerse las lentillas. Mientras ella y Manuel se toman un café (Y Manuel copia los deberes de chino ¬¬), Ana piensa sobre lo que pasará con los que lleven gafas en el futuro.
Ana: Manuel, creo que debería operarme la vista para quitarme las dioptrías.
Manuel: ¿Y eso?
Ana: Porque en un futuro no muy lejano, cuando se acabe la humanidad y vivamos en los bosques… ¡imagínate que se me rompen las gafas! Si viene un oso no le veo y me puede matar…
Manuel: (Entre risas pero sin inmutarse) ¿Para qué quieres verlo? Si es lo mismo que cuando te va a atropellar un autobús. No es tanto el dolor como el susto que te entra. Es mejor no verlo venir.
Ana y Manuel están de acuerdo.
Especímenes de la Facultad de Comunicación de Sevilla
Hace tiempo, estando de prácticas, una periodista me decía: “Cuando a mí me preguntan si soy licenciada en Periodismo respondo: Sí, pero por la Complutense. No por Sevilla”. Ahora es cuando entiendo esto.
Hoy voy a ir a mi facultad a pagar definitivamente el Título de Periodismo. Y no hay cosa que me alegre más.
Acabé las clases en junio de este año. Y estamos ahora a diciembre. Ciertamente no he tenido prisa ninguna por pedir los papeles para ser una licenciada. Sin apuros. ¿Para qué correr si no me iban a hacer falta?




