Poco sé yo del Carnaval de Cádiz. Empecé a escucharlo hace dos años (2009), con el cajonazo de Los Enteraos y el comienzo de la revolución de Bienvenido. Poco a poco, en esos dos años, salía por las noches y, entre cubatas, escuchaba a mis amigos cantar letras y letras de Carnaval. Me picó la curiosidad y desde entonces la locura que me salió por carnavales “ya no se cura”.
No es usual que, al empezar a escuchar Carnaval, te gusten las comparsas más que las chirigotas, las reinas. Pero con estos amigos míos, Martínez Ares y sus Piratas, y Los Condenaos de Juan Carlos Aragón entraron por mis oídos y nunca más salieron. En dos años ando descubriendo las maravillas del Carnaval, las que ya existen, las que desconozco aún y las que van llegando año tras año.
Ahora, cada vez que llegan las preliminares del COAC en el Gran Teatro Falla me pongo nerviosa, especialmente cuando las agrupaciones cantan las sensibles letras de Tino Tovar o las íntegras de Juan Carlos Aragón. Este año, Los Príncipes de Aragón me ganaron desde preliminares. Este año, disfruto con ellos más que con ninguna otra agrupación.
Ayer fui a verlos a Gibraleón, y aunque no sepa de Carnaval, escribo esto: